“Un siglo de amor al arte de vivir”, pinturas de Juan Francisco Guerra

muestras_guerra“Un siglo de amor al arte de vivir”, pinturas de Juan Francisco Guerra

Del 1 al 27 de febrero en Hall de entrada y Galería de acceso.

Esta muestra se realizará para celebrar, de modo sorpresa, el cumpleaños número 100 de Juan Francisco el martes 2 a las 17.30 hs.

A continuación agregamos su historia de vida, escrita por sus familiares.

Nuestro querido Juan, artista, trabajador incansable pero sobre todo las cosas, honesto, leal de muy bajo perfil, dedicado a su familia que tanto lo quiere y lo respeta, familia que se fue extendiendo hasta las nuevas generaciones, tuvo una vida de rosas y espinas, de alejamientos involuntarios, de imposibilidad de continuar su arte y de pérdidas  tempranas de seres queridos; a estas situaciones siempre él respondió con paciencia, resignación y buen humor.

Nacimiento de Juan

Hijo de inmigrantes  italianos, su padre Luiggi Guerra, arribado a la Argentina en 1890 y su madre Victoria Manzzoni (descendiente directa del escritor italiano, Alejandro Manzzoni, autor de la obra “I Promesi Sposi” (“Los Novios”), arribada cinco años más tarde. De esta unión matrimonial nacieron diez hijos, uno fallecido al nacer y una hermana que falleció a los seis años de vida al contraer  difteria.  Siendo Juan, el quinto hijo, nacido el 2 de febrero de 1916, uno de los cuatro nacidos en la Argentina.

Familia de Juan en Bahía Blanca

A todo esto, parte de  su familia ya estaba dejando sus huellas, como el tío de Juan, el Pbro. Felix Guerra que en 1902 llegó a Bahía Blanca para hacerse cargo de la dirección del Colegio Don Bosco. Fue un destacado orador, escritor periodístico reflejado en los diarios La Nueva Provincia y El Comercio. Más tarde se desempeñaría como auditor de la nunciatura en Centro América. También alcanzaría la jerarquía de arzobispo de Santiago de Cuba.

Cambio de rumbo de Juan y su familia 

Todo transcurría dentro de lo esperado, hasta que en determinado momento, las autoridades inglesas de la empresa en la cual su padre trabajaba a cargo de tareas concernientes a la construcción de la renovación del muelle de la ría de Bahía Blanca, decidieron prescindir del personal que tuviera más de dos hijos, quedando entre ellos sin la renovación del contrato laboral Luiggi, padre de Juan. Por este  motivo Juan a los dos años de vida se trasladó con el resto de su familia a Italia. Allí su padre había comenzado la construcción de la casa familiar en el pueblo de Volpedo provincia de Alessandria, en la región Piamontesa. Zona de montañas y campañas con producción de maíz, trigo, frutos  (duraznos, ciruelas, frutillas, manzanas, etc.) pero sobre todo de viñedos (vinos para consumo privado) y recolección de castañas y nueces. Criaban no más de una vaca para obtener leche y para tirar el arado, cuando no lo hacían con el burrito, además de un cerdo para consumo y elaboración de sus derivados. Vale mencionar  que fue el pueblo en el que vivió Giuseppe Pellizza , artista plástico nacido en 1868 en Volpedo, que se hizo famoso mundialmente por la producción de su pintura representativa para la época del incipiente socialismo al que nombraría “Il quarto stato”(el proletariado) siendo el bisabuelo de Juan uno de los personajes de la obra. El autor la enviaría a la exposición Universal de Turín, diferenciándose de las propuestas del tercer estado (la burguesía). Dicha obra se encuentra expuesta en el Museo del Siglo XX en Milán.

Infancia de Juan

Juan recuerda con mucho cariño su infancia transcurrida en ese pueblito donde había muchas necesidades básicas insatisfechas a raíz de la Primera Guerra Mundial. Se entremezclan las travesuras infantiles, clases de canto, de instrumentos  musicales y más tarde dibujo y pintura artística. Estos aprendizajes convivían con la doctrina obligatoria impartida por el dictador Benito Mussolini.

Adolescencia de Juan

Su adolescencia fue muy activa, trasladándose a otros pueblos para realizar tareas de pintura. Llegó a formar parte de la banda musical de su pueblo, tocaba el clarinete y más tarde el trombón. Compartía sus ocupaciones viajando o pintando sus cuadros en el altillo de su casa, ayudando en las tareas de la campaña y en la producción de los capullos de seda natural con su familia.

Cuando cumplió los 18 años fue enviado a cumplir el servicio militar, su destino fue África, específicamente Trípoli en Libia, saliendo desde Siracusa en Sicilia.

Fue una experiencia complicada, inclusive sufrió una fractura en su codo izquierdo (su lado fuerte) lo que dio por finalizada su participación en la banda del ejército. Mientras tanto  transcurría  la Segunda Guerra Mundial, día a día aumentaba la desesperación  de la gente y en algunos casos las personas llegaban al suicidio (su madre haría al respecto  un comentario en una carta enviada a su hermano Antonio que vivía en nuestro país).

La hermana mayor de Juan, le consigue su exilio a la Argentina.  Más tarde sabría que sus hermanos habían  comenzado  a participar en la guerra como partisanos, en la resistencia. Su hermano Davide, sería uno  de sus dirigentes. Todos arriesgaron sus vidas, fueron perseguidos y uno de sus hermanos fue tomado prisionero de guerra y baleado. Lo salvó un hermano mayor quién lo sacó del hospital en el que estaba internado y lo llevó a la montaña para esconderlo. Su hermana menor recibió ráfagas de ametralladora lo cual afectó su carrera como concertista de piano.

Regreso de Juan a la Argentina

Su llegada a la Argentina se produjo a mediados de 1939. Fue contenido por la familia de sus padres que residían en Bahía  Blanca.

Juan ingresó a la empresa  Aguas Corrientes, trabajo que desconocía pero que para un gran trabajador como él, significó un nuevo desafío, aunque dejó de lado su arte por décadas, llegando a ser capataz de la empresa hasta jubilarse.

La vida le daría una nueva y dramática sorpresa, ya que trabajando para la empresa fue víctima de una inundación histórica en Sierra de la Ventana y la zona. Familias enteras desaparecieron bajo el agua junto a los animales y hogares; pero Juan una vez más con su aguerrida actitud no solo pudo salvarse, sino que ayudó a un compañero que ya había perdido las fuerzas.

Juan forma su propia familia

En Bahía Blanca se unió en matrimonio con Antonia Rogmanoli  con quién tuvo dos hijos, Norma Haydee Victoria y Juan Enrique. Una vez más la vida le daría otra tristísima sorpresa cuando su mujer enfermó y falleció con tan solo 43 años. A pesar de todo esto, Juan siguió adelante con la fortaleza de siempre.

Posteriormente llegarían sus nietos: Pablo, Juan José, Marina, Juan Martín y Agostina (uno de ellos trágicamente fallecido) y el primer  bisnieto Noah.

A los 82 años decidió autorretratarse nuevamente y retratar a  sus nietos.

LOS CIEN AÑOS DE JUAN

Hoy 2 de febrero de 2016, Juan ha llegado a cumplir sus primeros Cien Años de vida y por este motivo y merecidamente, su hija Norma y familia le dedican este homenaje.

 

 

 

 

 

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